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El Bressol, per Berthe Morisot

Aspectos generales de los recién nacidos

El momento que usted podrá ver, tocar o inspeccionar por primera vez a su recién nacido dependerá del tipo de parto que tenga, de su estado y del estado del bebé. Durante las primeras semanas, se dará cuenta que la mayor parte del tiempo su bebé estará con los puños cerrados, los codos, caderas y rodillas flexionadas, y brazos y piernas replegados sobre la parte anterior del cuerpo. Esta postura se parece bastante a la posición fetal que mantuvo durante los últimos meses de embarazo.

Los reflejos del bebé

Los bebés nacen con una serie de respuestas instintivas a estímulos como la luz o el tacto, conocidas como reflejos primitivos, que desaparecen gradualmente a medida que van madurando. Estos reflejos incluyen el reflejo de succión, que hace que el bebé succione con fuerza cualquier objeto que le pongan en la boca.

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El reflejo de prensión, que hace que el bebé cierre la mano y apriete fuertemente los dedos cuando le aplican presión en la palma de la mano con un dedo u otro objeto.
El reflejo de Moro, o reacción de sobresalto, que hace que el bebé extienda súbitamente los brazos hacia los lados y luego los repliegue sobre el tronco cuando se sobresalta ante un ruido fuerte, una luz intensa, un olor fuerte, un movimiento repentino u otro estímulo.
Asimismo, debido a la inmadurez del sistema nervioso, a los recién nacidos les pueden temblar los brazos, las piernas o la barbilla, particularmente cuando lloran o están agitados.

Los bebés son unos dormilones

Durante las primeras semanas generalmente los bebés se pasan la mayor parte del tiempo durmiendo. Esto puede ser aún más exagerado durante el primer día o primer par de días de vida en los recién nacidos a cuyas madres les administraron ciertos tipos de medicamentos o anestesia durante el parto.

La respiración del bebé

A menudo a los padres les preocupa el patrón respiratorio de su recién nacido, debido a la mayor atención que ha recibido últimamente el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Pero usted debe tener en cuenta que es normal que la respiración de un bebé tan pequeño sea un poco irregular. Aunque no empezará a hablar hasta mucho más tarde, el recién nacido producirá una sinfonía de sonidos, especialmente silbidos de alta frecuencia, además de los llantos de rigor. Los estornudos y los hipos también son muy frecuentes, y en los recién nacidos no indican que el bebé sufra alguna infección, alergias o problemas digestivos.

Cabeza

El cráneo del bebé está formado por varios huesos independientes que a la larga acabarán fusionando. Esto permite que la inmensa cabeza del bebé se deforme ligeramente al pasar por el estrecho canal del parto sin provocar lesiones ni en el bebé ni en la madre. La cabeza de un bebé nacido por parto vaginal a menudo presenta algún grado de deformidad, haciendo que la parte superior de la cabeza del bebé tenga una forma alargada, abombada u ovalada. Usted podrá palpar (no tema, no le hará ningún daño) dos fontanelas, puntos blandos o deprimidos, en la parte superior de la cabeza del bebé. No se asuste si ve que la piel que recubre las fontanelas del bebé sube y baja cuando el bebé llora o se esfuerza y cuando está tranquilo e incorporado lo hace con los latidos del corazón. Es completamente normal.

Cara

La cara de un recién nacido puede verse un poco hinchada debido a la acumulación de fluido y del dificultoso paso por el canal del parto. El aspecto del rostro del bebé cambia significativamente durante los primeros días de vida a medida que el pequeño va eliminando el exceso de fluido y se va recuperando del traumatismo del parto. No hay que preocuparse, incluso con las orejas arrugadas, la nariz aplastada y la mandíbula asimétrica la abuela encontrará un parecido perfecto con el padre, la madre, el abuelo o el tío....

Ojos

Pocos minutos después del nacimiento, la mayoría de los recién nacidos abren los ojos y empiezan a mirar a su alrededor. Los recién nacidos pueden ver, pero no enfocan bien, pueden estar bizcos durante los 2 o 3 primeros meses de vida. La mayoría de los bebés de raza blanca nacen con los ojos grises azulados, pero la pigmentación del iris (la parte coloreada del ojo) se puede ir oscureciendo progresivamente, no adquiriendo su color permanente generalmente hasta que el bebé tiene entre 3 y 6 meses de edad. A veces los padres se asustan al comprobar que el blanco de uno o ambos ojos del recién nacido está teñido de rojo. Es una hemorragia subconjuntival, es sangre que se filtra bajo la membrana que recubre el globo ocular debido al traumatismo del parto. Es un proceso completamente inofensivo similar a un morado, desaparece a los pocos días y generalmente no es indicativo de lesión ocular.

Orejas

Las orejas de un recién nacido, al igual que muchas otras partes de la cara, pueden estar aplastadas, arrugadas o presentar otras deformaciones morfológicas debido a la posición que adoptó el bebé dentro del útero materno durante la última etapa del embarazo. Ya que a los recién nacidos todavía no se les ha desarrollado el cartílago que confiere estabilidad a las orejas de los niños mayores, no es nada raro que los recién nacidos tengan temporalmente las orejas arrugadas o parcialmente deformadas. También son frecuentes los pequeños colgantes o depresiones en la piel del lado de la cara justo delante de las orejas. Generalmente son fáciles de extirpar.

Nariz

Ya que los recién nacidos suelen respirar por una nariz de pequeño tamaño y por unas vías nasales muy estrechas, pequeñas cantidades de fluido nasal o mocos pueden hacerles respirar ruidosamente o congestionados aunque no estén resfriados ni tengan ningún otro problema de salud. Aprenda cómo debe utilizar gotas nasales de solución salina y una perita para ayudar a vaciar las vías nasales al bebé si es necesario.
Los estornudos también son habituales en los recién nacidos. Se trata de un reflejo completamente normal que no tiene por qué obedecer a una infección, alergias u otro problema de salud.

Boca

Cuando el recién nacido abre la boca al bostezar o llorar, es posible que usted se dé cuenta de que tiene unos pequeños puntos blancos en el paladar, generalmente cerca del centro. Se trata de pequeñas masas de células denominadas perlas de Epstein. Estos puntos, así como los quistes llenos de fluido que a veces están presentes en las encías de los recién nacidos, desaparecerán durante las primeras semanas de vida.

Cuello

Sí... El cuello está allí: entre el tronco y la cabeza, aunque no lo parezca. Normalmente el cuello parece más corto en los recién nacidos porque tiende a quedar escondido entre los pliegues de piel y las redondeadas mejillas.

Pecho

Ya que la pared torácica de los bebés es muy fina, es posible que usted vea o note al tacto como la parte superior del tórax del bebé se mueve cada vez que le late el corazón. Esto es normal y no debería preocuparle.
Asimismo, los recién nacidos de ambos sexos pueden tener las mamas abultadas. Esto se debe a una hormona femenina denominada estrógeno que la madre transmite al feto durante el embarazo. Ocasionalmente los pezones pueden secretar una pequeña cantidad de fluido con aspecto lechoso (denominado coloquialmente "leche de brujas"). Este engrosamiento mamario desaparece durante las primeras semanas de vida. Estrechar las mamas puede ser peligroso y no se consigue que pierdan volumen más deprisa. Si se ponen muy rojos y calientes consulta con tu pediatra.

Brazos y piernas

Después del parto, los recién nacidos tienden a adoptar una postura similar a la posición fetal que adoptaron en el interior del útero durante la última etapa del embarazo: brazos y piernas flexionadas y replegados sobre el tronco. Generalmente tienen los puños cerrados, y puede resultar difícil abrirlos porque el hecho de tocarlos o colocarles un objeto en la palma de la mano desencadena un fuerte reflejo de prensión.
Los recién nacidos tienen las uñas de los dedos de las manos bastante largas y delgadas, y se pueden arañar la cara. Deberá cortarle con cuidado las uñas con unas tijeras pequeñas. A los padres les preocupa el aspecto curvado de las piernas y pies de su recién nacido. Pero si piensa en la postura que adoptaba dentro del vientre materno durante las últimas etapas del embarazo -caderas y rodillas flexionadas con piernas y pies hacia arriba replegados sobre el abdomen- no le debería extrañar que las piernas y los pies del su recién nacido tiendan a curvarse hacia adentro. De todos modos, con el paso del tiempo, las piernas se irán enderezando de forma espontánea cuando el pequeño empiece a ganar peso, a caminar y a crecer durante los dos o tres primeros años de vida.

Abdomen

Es normal que el abdomen de un bebé sea bastante prominente y redondeado. Cuando el bebé llore o se esfuerce, por ejemplo, al defecar, es posible que usted note que la piel que cubre la parte central del abdomen se proyecta hacia fuera entre las bandas de tejido muscular que conforman la pared abdominal en cada lado del abdomen. Esto casi siempre desaparece durante los primeros meses de vida a medida que el bebé va creciendo.
A muchos padres les preocupa el aspecto y cuidado del cordón umbilical. Después del parto, el cordón se pinza o se ata antes de cortarlo para separar al recién nacido de la placenta. En la mayoría de centros sanitarios, se aplica un líquido bactericida al moño umbilical después del parto. El moño umbilical se desprende entre el décimo día y la tercera semana de vida. El ombligo se cura con alcohol para prevenir posibles infecciones hasta que se seque y se desprenda completamente. El moño umbilical no debería sumergirse en agua durante el baño hasta que esto ocurra. A medida que se vaya secando, el cordón irá cambiando de color, de amarillo a marrón o negro. Debería consultar si el área del ombligo se enrojece o empieza a supurar o a oler mal.

Las hernias umbilicales

Son frecuentes en los recién nacidos, particularmente en los de raza negra. Un orificio en la pared abdominal en el lugar del cordón umbilical o futuro ombligo permite que una parte del intestino del bebé sobresalga a través del orificio cuando éste llora o hace esfuerzos, provocando que la piel que la recubre se proyecte hacia fuera. Estas hernias son inofensivas y no dolorosas. La mayoría de ellas se cierran solas durante los primeros dos años de vida, pero, en el caso de que no se cierren por sí mismas, una intervención quirúrgica muy sencilla las puede corregir. Los remedios caseros que se han practicado durante años para tratar las hernias umbilicales, fajas ..., no se deben utilizar. Estas técnicas no sirven de nada y pueden provocar lesiones.

Genitales

Los genitales (órganos sexuales) de los recién nacidos de ambos sexos pueden parecer relativamente grandes e inflamados. Por diversos motivos, incluyendo la exposición a las hormonas producidas por la madre y el feto, las lesiones e inflamaciones provocadas por el traumatismo del parto y el curso natural de desarrollo de estos órganos.
En las niñas los labios mayores, la parte más exterior de la vulva, pueden verse hinchados. La piel de los labios puede estar lisa o bien un poco arrugada. A veces, sobresale una pequeña porción de tejido rosa entre los labios, se trata del colgante himenial, que no tiene ninguna importancia y que acaba retrayendo y pasando a formar parte de los labios cuando crecen los genitales.
Debido al efecto de las hormonas maternas, la mayoría de recién nacidas tienen flujo vaginal. Este está compuesto por una secreción pegajosa que a veces contiene un poco de sangre y que dura varios días. Este "mini periodo" es una secreción uterina tipo menstrual completamente normal por los estrógenos que la madre transmitió a su hija durante el embarazo y ahora empiezan a desaparecer. A pesar de que se trata de algo mucho más frecuente en los bebés de sexo masculino, la hinchazón de la ingle en una recién nacida puede indicar la presencia de una hernia inguinal. En los niños, el escroto (la bolsa que contiene los testículos) a menudo parece estar hinchado. Generalmente esto se debe a un hidrocele, una acumulación bastante habitual de líquido en el escroto que suele desaparecer entre el tercer y el sexto mes de vida. Los testículos de los recién nacidos pueden ser difíciles de palpar dentro de un escroto inflamado. Los músculos unidos a los testículos tiran bruscamente hasta la región inguinal cuando alguien toca el área genital del bebé o cuando sus genitales se exponen al frío.
Los bebés de sexo masculino es normal que experimenten frecuentes erecciones, a menudo justo antes de orinar. El 95% de los recién nacidos orinan durante las primeras 24 horas de vida.
Para cuidar el pene de su hijo, basta que utilice jabón y agua tibia cada vez que el bañe. Asegúrese de no retraerle el prepucio brusca o enérgicamente para limpiarle debajo. En lugar de ello , tire suavemente contra el glande y limpie cualquier esmegma (secreción blanquecina compuesta por células de piel muerta mezcladas con la grasa natural del cuerpo). Con el tiempo, el prepucio se retraerá por sí mismo y podrá separarse del glande sin problemas. Esto ocurre a diferentes edades en diferentes niños, pero la mayoría de los niños se les puede retraer el prepucio sin problemas cuando tienen unos 5 años.

Piel

Los bebés llegan al mundo mojados en varios fluidos, incluyendo el líquido amniótico y a menudo la sangre (procedente de la madre, no del bebé). El personal hospitalario procederá casi inmediatamente a secar al bebé a fin de evitar cualquier descenso brusco de su temperatura corporal que se produciría si la humedad de la piel se evaporara rápidamente. Los recién nacidos también nacen cubiertos de un material blanquecino denso, pastoso y pegajoso denominado vernix caseosa (compuesto por secreciones de las glándulas sebáceas y células epiteliales descamadas del mismo feto), la mayor parte se elimina la primera vez que se baña al bebé.
El color y las manchas que tienen los recién nacidos en la piel pueden alarmar a algunos padres. El aspecto moteado de la piel, un patrón irregular de pequeñas áreas rojizas y pálidas, es habitual debido a la normal inestabilidad de la circulación sanguínea en la superficie dérmica de los recién nacidos. Por razones similares, los recién nacidos también pueden presentar acrocianosis, una tonalidad babosa en la piel de manos, pies y el área que rodea los labios, sobre todo si se encuentran en un ambiente frío.
Cuando se esfuerce para llorar o para hacer de vientre, es posible que la piel del recién nacido adquiera temporalmente una coloración azulada o entre roja y granate.
En el rostro y otras partes del cuerpo del recién nacido son habituales las marcas rojas, las rozaduras, los azules y las petequias (pequeñas manchas rojas provocadas por hemorragias intradérmicas o subcutáneas). Todos ellos están provocados por el traumatismo asociado al hecho de tener que atravesar el estrecho canal del parto o por la presión que ejercen los fórceps que a veces se deben utilizar durante el parto. Todos ellos se curan y desaparecen durante las dos primeras semanas de vida. Es posible que la cara, los hombros y la espalda del recién nacido estén cubiertos por un vello fino y suave, denominado lanugo. La mayor parte del lanugo se pierde dentro del útero materno antes de que la madre dé a luz, por este motivo, el lanugo se ve más habitualmente en bebés prematuros. En cualquier caso, este pelo se pierde en pocas semanas.
La capa superior de la piel del recién nacido se irá descamando durante las dos primeras semanas de vida. Se trata de algo normal y que no requiere ningún tratamiento especial. Algunos bebés ya vienen al mundo con la piel descamada, sobre todo aquellos que nacen después de la fecha prevista del parto.
Las áreas de color rosa o rojo, hemangioma plano, son habituales y suelen desaparecer durante el primer año.
Las manchas sacras o mongólicas están presentes en más de la mitad de los recién nacidos de raza negra, y menos frecuentemente en los bebés de raza blanca. Se trata de áreas planas de color azul pizarra o azul verdoso que parecen manchas de tinta y que se pueden encontrar en la espalda, las nalgas u otras partes del cuerpo. No tienen ninguna importancia.
Los hemangiomas capilares o en fresa son marcas de nacimiento de color rojo, prominentes y de textura rugosa, provocadas por conjuntos de capilares dilatados. Aumentan de tamaño durante los primeros meses de vida. Después desaparecer sin tratamiento durante los primeros seis años.
Algunas manchas, planas y de color morado rojizo (como vino de Oporto), no desaparecen por sí solas. Requieren la atención de un dermatólogo.
Las pecas marrones o negras, denominados nevo pigmentado, también pueden estar presentes desde el nacimiento o bien aparecer o intensificarse su color conforme va creciendo el niño. Las pecas de gran tamaño o de aspecto extraño deben ser examinados por un dermatólogo porque algunas se han de extirpar.
Hay varias erupciones inofensivas y problemas dérmicos sin importancia que pueden estar presentes desde el nacimiento o bien aparecer durante las primeras semanas.
El acné miliar, también denominado "millón", consiste en pequeños granitos, planos y amarillos o blancos que salpican la nariz y barbilla. Está provocado por la acumulación de secreciones de las glándulas sebáceas de la piel y desaparece durante las primeras semanas de vida.
La miliario -una erupción de pequeñas vesículas rojas y prominentes que suelen tener la "cabeza" blanco o amarillo- se denomina a veces acné del lactante por su aspecto. A menudo afecta a la cara y puede abarcar áreas extensas del cuerpo, se trata de un trastorno cutáneo inofensivo que remite en pocas semanas con los cuidados normales de la piel.
A pesar del imponente de su nombre médico, el eritema tóxico también es una erupción inofensiva que presentan algunos recién nacidos. Consiste en manchas rojas con vesículas de color claro o amarillento en el centro, similares a las ampollas. Esta erupción suele salir durante el primer día o par de días de vida y desaparece en una semana.
No es nada raro ver a recién nacidos con ampollas por succión en dedos, manos o brazos, ya que el feto se puede empezar a chupar estas partes del cuerpo cuando todavía está en el útero materno.
La ictericia neonatal, es decir, la coloración amarillenta de la piel y la esclerótica (el blanco de los ojos), es un trastorno habitual que normalmente no aparece hasta el segundo o tercer día de vida y desaparece en 1 a 2 semanas. La ictericia está provocada por la acumulación de bilirrubina (un producto de deshecho producido por la descomposición normal de los glóbulos rojos) en la sangre, la piel y otros tejidos, debido a la incapacidad temporal del hígado inmaduro del recién nacido para eliminar eficazmente esta sustancia del cuerpo. Aunque cierto grado de ictericia es normal, el pediatra valorará si aparece prematuramente o su nivel es más alto de lo normal.

Familiarizarse con el recién nacido

Los primeros días y semanas de la vida de un recién nacido son una etapa de sorpresa y disfrute para la mayoría de los padres. De todos modos, el hecho de ser responsable de una criatura aparentemente tan frágil y vulnerable puede imponer mucho, sobre todo cuando no se está familiarizado con el aspecto y el comportamiento de los recién nacidos. Si usted está preocupado o inseguro sobre cualquier aspecto del cuidado de su bebé, no dude en consultar al equipo de pediatría, a otro profesional de la salud o algún familiar o amigo que tengan experiencia en el cuidado de recién nacidos.

Modificado de Neil Izemberg y Steven Dowshen, editores de Kidshealth. Julio 2011

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